Osteopatía

¿Qué es la osteopatía?

La osteopatía es una técnica terapéutica manual que considera el cuerpo como un todo. No se tratan las enfermedades o los síntomas en sí, sino sus causas. Para el diagnóstico y el tratamiento, el osteópata utiliza únicamente las manos. Mediante una presión específica, se liberan las disfunciones y los bloqueos del cuerpo que se consideran la causa de una enfermedad o un síntoma.

Por ello, la medicina osteopática se considera suave y es adecuada para pacientes de cualquier edad, incluso para bebés. Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com

¿En qué consiste el trabajo de un osteópata?

En primer lugar, el osteópata realiza un diagnóstico del cuerpo del paciente. Para ello, recurre a sus amplios conocimientos sobre anatomía y fisiología del cuerpo humano. Se hace una idea general de las posibles causas de las molestias del paciente, como las limitaciones de movimiento. Para ello, utiliza la palpación, es decir, el tacto con las manos, con el fin de detectar bloqueos en el cuerpo.

Tras el diagnóstico, el osteópata procede al tratamiento. Este también se realiza de forma puramente manual con las manos del terapeuta. Para ello se utilizan técnicas del espectro de tratamientos osteopáticos, que consisten en diversas técnicas de manipulación. El objetivo es siempre tratar las causas y no los síntomas, para que posteriormente el propio cuerpo se cure.

Osteopatía – Tratamiento

Antes del tratamiento propiamente dicho, se realiza una anamnesis, en la que el osteópata pregunta al paciente por sus molestias actuales y su historial médico. En un tratamiento osteopático, el riesgo de efectos secundarios es bajo. No obstante, hay algunas enfermedades en las que el osteópata debe abstenerse de utilizar técnicas osteopáticas que requieran un gran esfuerzo. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, las hemorragias, las infecciones óseas y la osteoporosis grave.

Tras la anamnesis, el paciente se acuesta en una camilla. El osteópata examina y trata al paciente con sus manos expertas. Detecta en qué puntos del cuerpo hay demasiada o muy poca tensión y dónde la actividad tisular está limitada o se ha incrementado. Las disfunciones detectadas se tratan directamente con diversas técnicas manuales que activan las capacidades de autocuración del cuerpo. Por ello, la exploración y el tratamiento se suceden de forma fluida. La duración del tratamiento es de entre 45 y 60 minutos. Dependiendo de las molestias, puede bastar con una sola sesión. A veces se recomiendan tres, cinco o varias sesiones a lo largo de un periodo de tiempo más prolongado. Los pacientes notan una primera mejoría en pocos días, pero el efecto completo no se aprecia hasta pasadas unas dos semanas.

El osteópata puede tratar numerosas dolencias, entre ellas tensiones musculares, hernias discales, lumbalgias agudas, lesiones de ligamentos, músculos y esqueleto, tinnitus, migrañas, alergias y trastornos hormonales. Sin embargo, en casos de urgencias e infecciones agudas, así como en enfermedades graves que superan las capacidades de autocuración del organismo (por ejemplo, infarto de miocardio, cáncer o enfermedades infecciosas graves), es preferible recurrir urgentemente al tratamiento de la medicina convencional. En tales casos, la terapia osteopática solo puede utilizarse como complemento de la medicina convencional. (Fuente: prakztischarzt)